La Generación de los Desconectados, los nuevos pobres ya están en construcción

Virtualidad es un fracaso mayúsculo

La crisis de los Desconectados. El país debe estar alerta por el fracaso de la virtualidad y el inminente desplome en la calidad de la educación pública lo cual implica comparar inevitablemente la época perdida de los años 80 en Costa Rica.

Según el propio Presidente de la República, Carlos Alvarado: “425 mil estudiantes de centros educativos públicos no tienen internet en casa y 322 mil no cuentan con dispositivo electrónico propio para estudiar”, entonces casi la mitad de la población por más de un año no recibió educación de calidad ni por asomo.

Esa mitad de estudiantes del sistema educativo público están inevitablemente destinados al rezago intelectual y por supuesto a no poder aspirar mejores condiciones de vida.

Alajuela tiene la mayor cantidad con 89.796 Desconectados, San José 81.492, Limón 77.877, Puntarenas 76.673, Guanacaste 52.060, Cartago 25.755, Heredia 24.230 condenados al analfabetismo digital.

 El Guardian se lo preguntó al propio Presidente Alvarado cuando él mismo en la inauguración de la Sede del INA en San Ramón acusó a FONATEL de una burocracia perversa que tiene secuestrados fondos millonarios para conectar a esos Desconectados.

Su respuesta fue tibia, lejos de confrontar con la misma fuerza que mandó a reprimir a los educadores en huelga, prefirió utilizar eufemismos y responsabilizar a la Asamblea Legislativa del desastre de FONATEL.

Plata hay, al mes de diciembre del 2019 tenían 352 millones de dólares en su patrimonio. ¿Para qué quiere una entidad tener dineros guardados mientras condena a la pobreza a más de 425 mil estudiantes?.

Responsabilizamos al Presidente de la República Carlos Alvarado Quesada por su, una vez más, falta de liderazgo para evitar la peor crisis educativa en 30 años.

TAMBIEN:  Diputados planean devolverles plazas al MEP

Si abrió un flanco de guerra contra los educadores en la huelga del 2018 que paralizó la educación pública por tres meses, debería ser consecuente y movilizar a su fracción Legislativa para impulsar hasta el cansancio un proyecto para dotar de conectividad a los Desconectados. Y hay ideas desde el Bono de Conectividad hasta pasar los recursos de FONATEL a manos de la Fundación Omar Dengo que particularmente no nos agrada mucho por su burocracia.

Otros quieren alcahuetear a los Operadores Kölbi, Movistar, y Claro de recursos para más conectividad, lo cual confunde porque ¿no era la apertura una oportunidad para conectarnos a todos?, que va eso es puro interés económico y nunca social.

La noticia de enviar por un mes a la casa a los estudiantes a partir del 24 de mayo es la noticia más triste en un país cada vez más desigual. Un verdadero líder sopesaría una enfermedad con bajísimos índices de mortalidad, versus la condena irremediable de una generación entera de Desconectados.

Educadores Costarricenses le confirmaron a El Guardian que si después de 15 días de vacaciones los chicos vuelven casi en blanco, un mes los devolverá a dimensiones desconocidas.

La foto de un educador costarricense de la zona indígena debajo de un árbol con un celular amarrado a un cable para intentar pegar señal celular refleja la angustia y la realidad de los Desconectados.

TAMBIEN:  Programa casero del MEP retrasa entrega de notas

Peor aún, la inacción Legislativa, preocupada en atacar al Empleo Público, y cegarse ante la crisis educativa, no vislumbra en corto plazo un remedio para los Desconectados.

La educación privada no se puede dar esos lujos, y por eso tendrán virtualidad en ese mes perdido en la educación pública. Allí habrá si o sí una ventaja educativa en una sociedad que exige cada vez más trabajadores orientados al Mundo del conocimiento digital.

Señores del Gobierno, ustedes no están salvando vidas, los Desconectados están condenados a ser los nuevos pobres a la vuelta de una década.

El Plan Nacional de Desarrollo de las Telecomunicaciones 2015-2021 es la muestra más clara de la ineficiencia en SUTEL y FONATEL, fracaso que se evidenció con la Pandemia, a un altísimo precio que pagaremos cómodamente a cuotas de pobreza por generaciones enteras.

El propio Banco Central de Costa Rica y hasta la Asociación Bancaria hablan de las perdidas millonarias por uso de dinero físico en vez de usar el dinero digital, pero si desde la escuela no les dotamos de equipos y conectividad como van a socializarse con la digitalización si son los nuevos analfabetos digitales.

Los Desconectados de hoy son casi el 50% de la población estudiantil pública, y no son números, son niños y adolescentes condenados a la pobreza en un mundo virtual.

Richard Molina Mesen

Periodista y Productor Audiovisual, con más de 25 años de experiencia. Director de Elguardian.cr

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba