Privados de libertad cambiaron las herramientas por un encuentro con La Negrita
Después de 45 días de trabajo en la autopista Florencio del Castillo, 22 privados de libertad que forman parte del plan Cero Ocio hicieron una parada diferente: visitaron la Catedral de Cartago y la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles como parte de una jornada de agradecimiento, reflexión y esperanza.
Privados de libertad cambian las herramientas por un encuentro con La Negrita

El grupo pertenece a la Unidad de Atención Integral (UAI) Reinaldo Villalobos Zúñiga, en San Rafael de Alajuela, y fue el primero en incorporarse a esta iniciativa del sistema penitenciario.
Desde el pasado 18 de junio, los participantes completaron aproximadamente 17 kilómetros de labores y acumularon 7.560 horas de trabajo en mantenimiento vial.
Las labores realizadas representan además un ahorro estimado de ₡600 millones al año para el Estado, según cálculos del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT). La cuadrilla regresará a finales de agosto al punto donde comenzó para continuar con el mantenimiento de la Florencio del Castillo.
Historias detrás del trabajo
La visita a Cartago también permitió conocer algunas de las historias personales de quienes participan en el programa.
Segundo Alberto Mejías contó que el encuentro le permitió agradecer por su vida y reflexionar sobre las decisiones que lo llevaron a prisión. Según relató, sintió en la visita un mensaje que lo impulsaba a creer que, pese a los errores cometidos, es posible salir adelante.
Por su parte, David Badilla Fernández dejó un crucifijo como exvoto en la gruta de La Negrita y destacó que las jornadas de trabajo representan una oportunidad para aportar al país y avanzar hacia una reinserción social positiva.
Badilla también pidió a los costarricenses apoyar a quienes buscan cambiar su vida y regresar a la sociedad sin volver a cometer hechos que afecten a sus familias o al país.
Una de las historias más sensibles fue la de Eliseo Palacios, quien perdió a su hija apenas nueve días antes de la visita.
Palacios aseguró que la oración y la bendición recibidas en Cartago le ayudaron a enfrentar el difícil momento que atraviesa y señaló que la experiencia le había tocado profundamente.
El plan Cero Ocio también mantiene cuadrillas trabajando en Circunvalación Norte y, durante los fines de semana, en distintos centros educativos del país.





