Nuevo Presidente Honduras establece agenda geopolítica con EE.UU., Israel y Europa
A pocas horas de la asunción de Nasry “Tito” Asfura como nuevo presidente de Honduras, el país centroamericano se encamina hacia un reordenamiento de su política exterior, marcado por un acercamiento estratégico a Estados Unidos, Israel y Europa, en contraste con la línea diplomática seguida por la administración saliente de Xiomara Castro.
Nuevo Presidente Honduras establece agenda geopolítica con EE.UU., Israel y Europa
El ambiente en Tegucigalpa se mantiene sin signos de tensión social, mientras sectores políticos y económicos observan el inicio de una etapa que busca redefinir las alianzas internacionales de Honduras en un contexto global complejo, atravesado por la guerra comercial entre Estados Unidos y China, el conflicto en Ucrania y la inestabilidad persistente en Medio Oriente.
La llegada de Asfura se inscribe en un proceso de reconfiguración política en América Latina, donde algunos países comienzan a equilibrar el eje ideológico liderado por gobiernos de izquierda en Brasil, México y Colombia. Analistas regionales señalan que este fenómeno responde tanto a factores internos como a cambios en el escenario internacional.
En ese marco, Asfura realizó una gira de alto nivel en Washington, donde fue recibido por el secretario de Estado, Marco Rubio; el secretario de Defensa, Pete Hegseth; y el secretario de Comercio, Howard Lutnick. Estos encuentros sentaron las bases de lo que el presidente electo ha definido como una alianza estratégica bilateral con Estados Unidos.

El respaldo de la administración republicana se consolidó tras el proceso electoral hondureño, en el que Asfura resultó vencedor. Según fuentes diplomáticas, el fortalecimiento de la relación con Washington apunta a impulsar el comercio, la inversión y la estabilidad financiera de Honduras.
“Estados Unidos y Honduras seremos socios estratégicos. Yo estoy dispuesto a fortalecer esa unión para la prosperidad de nuestro país”, afirmó Asfura en declaraciones concedidas al medio Infobae. El mandatario electo agregó que su objetivo es que Honduras se convierta en “el principal aliado estratégico de Estados Unidos en el Caribe”.
Desde una perspectiva económica, Asfura subrayó la relevancia del mercado estadounidense para su país. “El sesenta por ciento de nuestra producción nacional se exporta hacia Estados Unidos”, explicó, al tiempo que destacó el papel de la diáspora hondureña. “Tenemos alrededor de dos millones de hondureños que, con sus remesas, sostienen el veintisiete por ciento del PIB de Honduras. Son unos héroes”, señaló.
Otro de los ejes de la nueva política exterior será la reanudación y fortalecimiento de las relaciones con Israel, deterioradas durante el gobierno de Castro. Asfura visitó Jerusalén antes de asumir la Presidencia y fue recibido por el primer ministro Benjamín Netanyahu.

“Honduras valora profundamente la amistad histórica con Israel y reafirma su compromiso de fortalecer una alianza basada en la libertad, la cooperación y el respeto entre nuestros pueblos”, declaró Asfura tras el encuentro.
En Jerusalén, Asfura fue recibido por Benjamín Netanyahu -premier de Israel-, Isaac Herzog -presidente israelí- y el canciller Gideon Saar. Esta gira relámpago antes de asumir la Presidencia, demuestra su compromiso con Israel y su posición en el tablero internacional.

Por su parte, el canciller israelí expresó su confianza en el nuevo liderazgo hondureño. “Sabemos que usted es un líder con firmes convicciones. Confiamos en que su elección devolverá a Honduras a ser uno de los aliados más cercanos de Israel”, afirmó Saar.
El futuro gobierno enfrentará desafíos significativos para reorientar la presencia de actores internacionales que, según Washington, ampliaron su influencia durante la administración anterior. Estados Unidos observa con atención este proceso y respalda la estrategia del nuevo mandatario hondureño.
El expresidente Donald Trump también se refirió públicamente al liderazgo de Asfura durante la campaña electoral. “Tito fue un alcalde exitoso de Tegucigalpa”, afirmó, destacando su gestión en infraestructura y servicios básicos. Fuentes cercanas a ambos gobiernos no descartan un encuentro bilateral en las próximas semanas, como parte del relanzamiento formal de la relación.
Con este nuevo escenario, Honduras inicia una etapa de redefinición diplomática y geopolítica, cuyos efectos podrían tener impacto no solo en Centroamérica, sino también en el equilibrio político de la región.
Con información de Infobae





