EE. UU. reactiva interés por Groenlandia y tensiona relación con OTAN
Trump reactiva interés por Groenlandia y tensiona relación con Organización del Tratado del Atlántico Norte OTAN tras la reciente intervención militar de Estados Unidos en Venezuela. Las declaraciones del mandatario sobre la isla ártica han provocado reacciones de Dinamarca, líderes europeos y autoridades groenlandesas, con posibles implicaciones para la seguridad regional y las alianzas internacionales.
Tras la ofensiva militar estadounidense en Caracas y la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro el sábado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, retomó públicamente su interés en que su país controle Groenlandia por motivos de seguridad nacional.

EE. UU. reactiva interés por Groenlandia y tensiona relación con OTAN
Las declaraciones, reiteradas durante el fin de semana y el lunes siguiente, generaron nuevas tensiones diplomáticas con Dinamarca, país del cual Groenlandia es un territorio autónomo, y con otros aliados de Estados Unidos dentro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, reiteró que Groenlandia ha expresado en múltiples ocasiones que no desea formar parte de Estados Unidos y advirtió que una acción militar contra un país aliado podría poner en riesgo la continuidad de la OTAN.
Groenlandia es la isla más grande del mundo, con 2,16 millones de kilómetros cuadrados, ubicada en el Ártico y con una población cercana a las 56.000 personas, en su mayoría de origen inuit. El 81 % de su superficie está cubierta por hielo y su economía depende principalmente de la pesca.
Es el país menos densamente poblado del mundo y es tan remoto que sus cerca de 56.000 habitantes se desplazan entre ciudades en barco, helicóptero y avión. La mayoría de los asentamientos se concentran a lo largo de la costa occidental de la isla. Nuuk, la capital del territorio, es emblemática de esas ciudades, con casas de colores vivos apiñadas entre una costa irregular y montañas interiores.
Desde el punto de vista estratégico, el territorio se ubica entre América del Norte y Europa, sobre la brecha marítima GIUK, clave para el tránsito naval entre el Ártico y el Atlántico. Además, posee yacimientos de petróleo, gas y minerales de tierras raras.

Trump ha afirmado que el interés de Estados Unidos en Groenlandia responde a razones de seguridad nacional, aunque funcionarios de su entorno han señalado que los recursos naturales y el acceso estratégico también influyen en la postura de Washington.
El mandatario ya había planteado la posibilidad de adquirir Groenlandia durante su primer mandato y volvió a insistir en diciembre de 2024. En marzo de 2025, el vicepresidente J. D. Vance visitó la isla y señaló que cualquier decisión debía recaer en su población.
“Necesitamos Groenlandia… es muy estratégica en este momento. Groenlandia está cubierta de barcos rusos y chinos por todas partes”, dijo Trump a los periodistas a bordo del Air Force One el domingo, a pesar de que al principio dijo que no quería hablar del tema. “Necesitamos Groenlandia desde el punto de vista de la seguridad nacional, y Dinamarca no va a poder hacerlo”.
Encuestas citadas por Reuters indican que el 85 % de los groenlandeses se opone a formar parte de Estados Unidos. El primer ministro del territorio, Jens-Frederik Nielsen, rechazó las declaraciones de Trump y afirmó que Groenlandia está abierta al diálogo, pero no a la anexión.
Líderes de Francia, Alemania, Italia, Polonia, España, Reino Unido y Dinamarca expresaron su respaldo a Groenlandia y señalaron que la seguridad del Ártico debe abordarse de forma colectiva dentro de la OTAN, subrayando el respeto al derecho internacional y a la autodeterminación de los pueblos.
“La OTAN ha dejado claro que la región ártica es una prioridad y los aliados europeos están intensificando sus esfuerzos”.
Con información de CNN





