Costa Rica ante el escrutinio internacional: lo que reveló la OEA sobre las elecciones 2026
Tras las elecciones de Costa Rica este 1 de febrero la Misión de Observación Electoral de la Organización de los Estados Americanos (MOE/OEA) reconoció la jornada electoral del 1.º de febrero de 2026 en Costa Rica como un proceso exitoso, caracterizado por una participación ciudadana significativamente mayor y por el funcionamiento transparente de la institucionalidad electoral. Así lo señala su Primer Informe, publicado el 3 de febrero de 2026
Costa Rica ante el escrutinio internacional: lo que reveló la OEA sobre las elecciones 2026
Según el informe, la participación electoral aumentó casi diez puntos porcentuales en comparación con procesos anteriores, alcanzando cerca del 70 % del padrón, un dato que la Misión calificó como una señal positiva del compromiso cívico de la ciudadanía costarricense. “La Misión destaca el compromiso cívico del país que, una vez más, se manifestó de manera clara y pacífica en las urnas”, indica el informe.

Reconocimiento al Tribunal Supremo de Elecciones
La MOE/OEA resaltó la solidez, profesionalismo y capacidad operativa del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), señalando que la votación, el conteo y la divulgación de los resultados preliminares se realizaron de forma transparente. Asimismo, valoró positivamente la apertura institucional y la disposición de las autoridades públicas para facilitar la labor de observación internacional.
Durante su despliegue, la misión estuvo integrada por 27 observadoras y observadores de 15 nacionalidades, quienes dieron seguimiento al proceso en las siete provincias del país, además de sostener reuniones con autoridades del Poder Ejecutivo, Judicial, partidos políticos, sociedad civil y misiones internacionales.
Un contexto político complejo previo a las elecciones
El informe también advierte que el proceso electoral se desarrolló en un contexto preelectoral marcado por alta tensión política, con cuestionamientos al sistema electoral, conflictos entre poderes del Estado y señalamientos públicos contra instituciones como el TSE y el Poder Judicial.
La Misión expresó preocupación por los ataques dirigidos a la institucionalidad democrática y por las tensiones derivadas de resoluciones del TSE relacionadas con la prohibición de propaganda institucional durante el periodo electoral. En este escenario, la MOE/OEA reiteró la importancia de proteger la independencia de la autoridad electoral, un elemento que considera clave para la democracia costarricense
Buenas prácticas y avances destacados
Entre los aspectos positivos, la OEA identificó múltiples buenas prácticas del sistema electoral costarricense, como:
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Campañas de empadronamiento y cedulación para jóvenes.
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Mecanismos de accesibilidad para personas con discapacidad y adultos mayores.
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Implementación de auxiliares de accesibilidad en cerca de 200 centros de votación.
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Uso de herramientas tecnológicas para la transmisión y visualización de resultados.

La Misión también destacó programas de información electoral como “Votante Informado”, así como iniciativas para combatir la desinformación y promover un voto consciente
Elección histórica y participación de las mujeres
Tras el cierre de las urnas, la MOE/OEA saludó la victoria de Laura Fernández Delgado, presidenta electa para el periodo 2026-2030, y subrayó que Costa Rica se convirtió en el único país de la región que ha elegido por voto popular a dos mujeres para la Presidencia.
En materia de género, el informe reconoce que el país cuenta con uno de los sistemas más avanzados de paridad política en la región, aunque señala desafíos persistentes en el encabezamiento de listas legislativas, especialmente en provincias con mayor peso electoral
Recomendaciones para fortalecer el sistema electoral
Finalmente, la MOE/OEA presentó una serie de hallazgos y recomendaciones orientadas a fortalecer la democracia costarricense, entre ellas la revisión del modelo de integración de las juntas receptoras de voto, mejoras en la transparencia del financiamiento político-electoral y el fortalecimiento de los mecanismos de justicia electoral.
El informe concluye que, pese a los desafíos observados, Costa Rica mantiene una institucionalidad electoral robusta, cuyo resguardo considera esencial para preservar la calidad democrática del país en el largo plazo.





