Costa Rica produjo 98,6% de su electricidad con fuentes renovables, esto dice el ICE

Costa Rica produjo el 98,6% de su electricidad con fuentes renovables durante 2025, según datos oficiales presentados por la División de Operación y Control del Sistema Eléctrico (DOCSE) del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y verificados por la empresa LSQA.
El resultado reafirma el liderazgo del país en generación de energía sostenible y, de acuerdo con autoridades del sector, tiene un impacto directo en la estabilidad de las tarifas eléctricas para hogares, comercios e industrias.
La electricidad generada provino de cinco fuentes limpias: recurso hídrico, geotermia, viento, biomasa y energía solar. Este porcentaje incluye las exportaciones de electricidad hacia el mercado eléctrico regional centroamericano.
Además, el 97,3% de la demanda interna fue atendida con recursos renovables, lo que significa que prácticamente la totalidad del consumo nacional se cubrió con fuentes sostenibles.
Impacto en tarifas y estabilidad del sistema eléctrico

El presidente del Grupo ICE, Marco Acuña, destacó que la adecuada gestión de los recursos naturales ha sido clave para mantener la estabilidad del sistema y evitar variaciones abruptas en los costos de generación.
“La correcta administración y operación de los recursos limpios que nos ofrece el ambiente garantiza tarifas estables para todos los sectores de consumo de nuestro país. El porcentaje también confirma la solidez del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) y el compromiso del ICE con una matriz basada en fuentes sostenibles. Ante los retos climáticos y operativos, Costa Rica se consolida como un referente en generación renovable”, indicó Acuña.
Para los usuarios residenciales y empresariales, esto se traduce en mayor previsibilidad en el costo del servicio eléctrico, un factor determinante para la economía doméstica y la competitividad del sector productivo.
La diversificación de la matriz energética también reduce la dependencia de combustibles fósiles, lo que disminuye la exposición del país a fluctuaciones en precios internacionales del petróleo.
Nuevas plantas sumarán 600 megavatios al 2030
Como parte de la planificación energética, Costa Rica incorporará cerca de 600 megavatios (MW) adicionales en capacidad instalada renovable hacia el año 2030.
Estos nuevos proyectos incluirán plantas geotérmicas, solares y eólicas, desarrolladas tanto por el ICE como por generadores privados.
El gerente de Electricidad del Instituto, Verny Rojas, explicó que esta expansión busca anticiparse al crecimiento de la demanda eléctrica y fortalecer la seguridad energética nacional.
“Los proyectos nuevos permitirán reforzar la seguridad energética del país y potenciar aún más la diversificación de la matriz eléctrica, para responder al crecimiento de la demanda y adaptarnos con mayor eficiencia a la variabilidad climática”, agregó Rojas.
La incorporación de nueva capacidad instalada permitirá al Sistema Eléctrico Nacional responder con mayor flexibilidad ante fenómenos climáticos como sequías prolongadas o cambios en los patrones de lluvia, factores que pueden afectar la producción hidroeléctrica.
Liderazgo regional en energía renovable
El modelo energético costarricense ha sido citado en múltiples ocasiones como referencia internacional en materia de sostenibilidad. La combinación de recursos naturales abundantes, planificación técnica y políticas públicas de largo plazo ha permitido mantener altos niveles de generación limpia durante la última década.
El Sistema Eléctrico Nacional (SEN) opera bajo un esquema que integra distintas tecnologías renovables, lo que facilita equilibrar la oferta según condiciones climáticas y demanda diaria.
El Informe de atención de la demanda y producción de electricidad con fuentes renovables 2025, disponible en el sitio web de la DOCSE, detalla los resultados completos de generación eléctrica nacional y las estadísticas oficiales del año.
Beneficios para la población y el sector productivo
La alta penetración de energías renovables no solo tiene implicaciones ambientales, sino también económicas y sociales.
Entre los principales beneficios destacan:
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Mayor estabilidad en tarifas eléctricas.
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Reducción de emisiones asociadas a generación térmica.
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Seguridad energética ante variaciones externas.
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Atracción de inversión extranjera interesada en operar con energía limpia.
Para sectores como el turismo, la industria tecnológica y la manufactura avanzada, contar con electricidad mayoritariamente renovable representa un valor agregado en términos de sostenibilidad y reputación internacional.
Con un 98,6% de generación renovable en 2025 y una proyección de expansión de 600 MW hacia 2030, Costa Rica reafirma su apuesta por una matriz energética sostenible, resiliente y orientada al beneficio de los consumidores y del desarrollo económico del país.





