Última hora: Derrame de diésel genera alerta por daño ambiental en Limón
La Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) alertó sobre un derrame de diésel en Limón genera preocupación por su impacto ambiental y sanitario tras un incidente vinculado a una toma ilegal. Las autoridades confirmaron que el evento fue contenido, pero la magnitud del daño plantea interrogantes sobre sus efectos a corto y mediano plazo en ecosistemas acuáticos y comunidades cercanas.
Dicho incidente continúa siendo atendido mientras equipos especializados trabajan en la limpieza y remediación ambiental en la provincia caribeña. Aunque el flujo del combustible fue detenido, la expansión del contaminante hacia ríos y el mar ha obligado a reforzar medidas preventivas, manteniendo la incertidumbre sobre el alcance real del impacto.
Derrame de diésel genera alerta por daño ambiental en Limón
El incidente ocurrió entre la noche del jueves y la mañana del viernes, cuando una toma ilegal provocó el vertido de combustible en cuerpos de agua que conectan el río Bartolo con el río Moín, extendiéndose hasta la zona costera. Según el comunicado oficial, “la toma ilegal ya fue ubicada y se logró detener el trasiego de combustible, por lo que el derrame fue contenido en su origen y ya no continúa activo”.
Las condiciones climáticas influyeron en la propagación del diésel. La lluvia aceleró el desplazamiento del hidrocarburo, ampliando la zona afectada y dificultando las labores iniciales de control. Este factor obligó a desplegar acciones en múltiples puntos estratégicos, lo que incrementa la complejidad técnica del proceso de remediación ambiental.

Equipos de respuesta se mantienen en el sitio ejecutando tareas de contención, limpieza y mitigación. Sin embargo, las autoridades advierten que la magnitud del evento podría prolongar los trabajos durante varios días. En este contexto, se insiste en la importancia de evitar el contacto con el agua contaminada, debido a los riesgos tanto para la salud humana como para la biodiversidad.
El comunicado oficial subraya que el combustible puede permanecer en la superficie del agua y adherirse a distintos materiales, lo que incrementa el riesgo de exposición. Además, detalla que el contacto o ingestión accidental puede provocar afectaciones médicas, incluyendo irritaciones y complicaciones respiratorias. “Una ingesta accidental de diésel o de agua contaminada puede irritar boca, garganta y estómago”, se indica.
Ante este panorama, las autoridades recomiendan suspender actividades recreativas, deportivas y de pesca en las zonas impactadas. También se insta a no consumir productos extraídos del área afectada hasta que se confirme su seguridad. Estas medidas buscan reducir la exposición de la población, especialmente en grupos vulnerables como niños, adultos mayores y mujeres embarazadas.
El incidente ha reabierto el debate sobre la seguridad de la infraestructura energética y las consecuencias de las acciones ilegales. Desde el comunicado se enfatiza que “este hecho fue provocado por una acción ilegal, insensible y criminal, que pone en riesgo la salud de las personas, los ecosistemas acuáticos y el bienestar de toda la comunidad limonense”.
A nivel ambiental, especialistas señalan que los derrames de diésel pueden generar efectos prolongados en los ecosistemas marinos y fluviales, afectando la fauna, la flora y la calidad del agua. La recuperación dependerá de múltiples factores, incluyendo la rapidez de respuesta, las condiciones climáticas y la capacidad de ejecución de los protocolos de limpieza.

Mientras avanzan las labores de remediación, la población permanece a la espera de evaluaciones más detalladas sobre el impacto real del derrame. El caso pone en evidencia la vulnerabilidad de los sistemas naturales ante eventos de origen humano y la necesidad de fortalecer la prevención y el control de actividades ilícitas relacionadas con combustibles.
RECOMENDACIONES A LA POBLACIÓN:
1. No entrar al agua ni ir a bañarse al mar en la zona afectada.
El diésel puede permanecer en la superficie del agua y adherirse a la piel, ropa, juguetes, zapatos, embarcaciones y animales. Además, en derrames de este tipo se recomienda evitar el contacto con el agua contaminada y con residuos visibles de combustible.
2. Mantener alejados a niños, niñas y mascotas.
Esto es clave porque los menores tienen más probabilidad de tocar el agua, jugar con arena o llevarse las manos a la boca. Una ingesta accidental de diésel o de agua contaminada puede irritar boca, garganta y estómago, y el mayor peligro es que parte del líquido “se vaya a los pulmones”, causando una neumonitis química o lesión pulmonar por aspiración.
3. Suspender temporalmente actividades recreativas y deportivas en el tramo afectado: baños de mar, pesca recreativa, kayak, paddle, natación, caminatas en la orilla con contacto al agua y juegos infantiles en la zona contaminada.
4. No consumir agua, peces, mariscos o cualquier recurso extraído de la zona afectada hasta que la autoridad competente confirme que es seguro.
5. Si una persona tuvo contacto con diésel en la piel:
Retire la ropa contaminada y lave la zona con abundante agua y jabón. El contacto cutáneo puede producir irritación, enrojecimiento y, si es prolongado, lesiones más importantes. Asistir al centro médico para la debida valoración.
6. Si hubo contacto con los ojos:
Lavar con abundante agua por al menos 15 minutos y buscar valoración médica si persiste dolor, ardor, lagrimeo o visión borrosa. Asistir al centro médico para la debida valoración.
7. Si alguien inhaló vapores y se siente mal:
Llevarlo a un lugar ventilado o al aire fresco. Asistir al centro médico para la debida valoración.





