Siete de cada diez adultos en Costa Rica tienen sobrepeso u obesidad
Según Colegio Profesionales en Nutrición
Siete de cada diez adultos en Costa Rica tienen sobrepeso u obesidad según el Colegio de Profesionales en Nutrición (CPN) emitió una alerta nacional sobre el aumento del exceso de peso y su impacto en la salud pública del país. Según la institución, siete de cada diez adultos costarricenses presentan sobrepeso u obesidad, y uno de cada tres adolescentes enfrenta la misma condición.
La problemática no solo afecta la salud física y emocional de la población, sino que también representa una carga millonaria para el sistema de salud, que destina casi la mitad de su presupuesto a atender enfermedades asociadas, mientras que la inversión en prevención sigue siendo mínima.
El exceso de peso y la obesidad se han convertido en uno de los principales retos de salud pública en Costa Rica. Estas condiciones son detonantes de enfermedades no transmisibles (ENT) como diabetes, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, complicaciones ortopédicas y problemas metabólicos.
De acuerdo con el Ministerio de Salud (Sistema de Cuentas de Salud, 2018), el 45,67% del gasto en salud del país corresponde a la atención de enfermedades no transmisibles. Solo en atención curativa se destinaron ₡592.954 millones, mientras que en prevención apenas ₡654 millones (0,11% del presupuesto).
“Estamos invirtiendo casi todo en curar, pero casi nada en prevenir, cuando la evidencia demuestra que la prevención es la estrategia más costo–efectiva”, explicó Guiselle Zúñiga, vocera del CPN y docente de la UCR.
Siete de cada diez adultos en Costa Rica tienen sobrepeso u obesidad
El llamado lo hace el Colegio de Profesionales en Nutrición (CPN), respaldado en estudios del Ministerio de Salud, el Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (Inciensa), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la UNICEF.
La institución insiste en que la obesidad no puede verse como un problema individual, sino como un asunto colectivo que requiere acciones integrales del Estado, el sector privado, la educación y la sociedad civil.
Los datos revelan que el exceso de peso impacta a todas las edades:
- Adultos: 70,7% tienen sobrepeso u obesidad.
- Adolescentes: la prevalencia pasó de 16,9% en 1996 a 30,9% en 2018; hoy, uno de cada tres vive con exceso de peso.
- Escolares: en 2016, un 34% presentaba sobrepeso u obesidad.
- Preescolares: en 2019, la cifra alcanzó un 9,7%, frente al 8,5% registrado en 1996.
El impacto es múltiple:
- Físico: riesgo de diabetes tipo 2, hipertensión, colesterol alto, hígado graso, apnea del sueño y dolores articulares.
- Psicológico y social: baja autoestima, depresión, ansiedad social y bullying.
- Desarrollo infantil: en escolares con obesidad, la pubertad se adelanta y las niñas presentan menstruación a edades más tempranas.
“Hoy prácticamente uno de cada tres adolescentes costarricenses vive con sobrepeso u obesidad, lo que aumenta drásticamente el riesgo de complicaciones crónicas desde edades tempranas”, advirtió Zúñiga.

El fenómeno se observa en todo el país y afecta tanto zonas urbanas como rurales. Según el Inciensa, la prevalencia de obesidad ha mostrado un crecimiento sostenido desde 1996, evidenciando que el problema inicia en la niñez y se extiende a lo largo de la vida.
En los entornos actuales, cada vez más obesogénicos, el consumo de alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas es determinante. UNICEF ha advertido que en algunos países estos productos representan hasta el 50% de la ingesta calórica de niños y adolescentes.
El exceso de peso no solo representa un problema de salud pública, sino también un asunto económico y social. La OPS señala que las ENT perpetúan desigualdades, ya que afectan con mayor severidad a las poblaciones vulnerables, reduciendo ingresos, limitando la productividad y acortando la esperanza de vida.
El costo para el sistema de salud es altísimo: mientras que el gasto en tratamientos curativos crece, la inversión en programas de prevención es casi simbólica. Esto, advierte el CPN, es insostenible en el tiempo.
El Colegio de Profesionales en Nutrición plantea una serie de medidas urgentes:
- Reforzar la educación alimentaria desde preescolar hasta secundaria.
- Regular la publicidad dirigida a niños y adolescentes.
- Implementar etiquetado frontal de advertencia en alimentos ultraprocesados.
- Promover entornos alimentarios saludables en comunidades, escuelas, centros de trabajo y comercios.
- Incrementar la inversión en prevención, entendiendo que cada colón invertido en alimentación saludable se traduce en ahorros millonarios en tratamientos médicos.

“La obesidad y las ENT no son problemas aislados, son una amenaza seria para el presente y futuro del país. Desde el Colegio de Profesionales en Nutrición reiteramos que la prevención es la única estrategia sostenible: invertir en una buena alimentación hoy significa ahorrar millones en tratamientos mañana”, concluyó Zúñiga.






