La reforma aprobada en primer debate establece que los recursos del impuesto a los combustibles deberán llegar de forma directa a los Concejos Municipales de Distrito para financiar la atención de rutas cantonales, eliminando la discrecionalidad en la distribución y garantizando transferencias inmediatas a cada gobierno local.
Reforma busca asegurar fondos directos para rutas cantonales
La actualización amplía el alcance de la red vial que puede ser intervenida: ya no se limita a carreteras, sino que incluye aceras, ciclovías, rutas peatonales, áreas verdes, puentes y señalización.

El Ministerio de Hacienda, mediante la Tesorería Nacional, deberá girar los fondos a las municipalidades, que a su vez estarán obligadas a transferirlos de inmediato a los distritos correspondientes, eliminando la discrecionalidad en el uso de estos recursos.




