PLN: Combate al narcotráfico reabre discusión sobre límites constitucionales
Los cuestionamientos sobre seguridad y combate al narcotráfico vuelven a intensificarse, ahora con la participación del Partido Liberación Nacional (PLN), que se suma al debate en torno a los límites constitucionales y el respeto al derecho internacional.
Sobre todo cuando se trata de la cooperación internacional y el alcance de las acciones estatales, el tema plantea un desafío clave para el país: fortalecer la lucha contra el crimen organizado sin comprometer los principios democráticos que han caracterizado históricamente a la nación.
Combate al narcotráfico reabre discusión sobre límites constitucionales
La discusión sobre seguridad y combate al narcotráfico vuelve a colocarse en el centro del debate público, esta vez con énfasis en la necesidad de mantener intactos los principios constitucionales y el respeto al derecho internacional.

El pronunciamiento surge en medio de cuestionamientos sobre el alcance de la cooperación internacional en materia de seguridad y los límites de las acciones estatales frente al crimen organizado. La preocupación principal radica en que las medidas adoptadas no comprometan el modelo democrático que históricamente ha caracterizado al país.
“Combatir al narcotráfico no autoriza a Costa Rica a renunciar a su Constitución ni al derecho internacional”, señala el abogado Miguel Guillén, quien presentó una gestión ante la Sala Constitucional. Según explicó, su acción no busca frenar los esfuerzos de seguridad, sino garantizar que estos se desarrollen bajo los principios de legalidad, transparencia y respeto a la vida humana.
El especialista subraya que el país ha construido durante décadas un modelo de seguridad civil, desmilitarizado y sujeto a control institucional. Este enfoque, considerado uno de los pilares de la democracia costarricense, exige que cualquier acción vinculada al uso de la fuerza, especialmente si implica riesgo letal, sea debidamente regulada y supervisada.
En ese contexto, Guillén advierte sobre la importancia de aclarar los compromisos adquiridos en escenarios internacionales, como la reciente cumbre en Doral. A su criterio, la falta de información clara sobre estos acuerdos genera incertidumbre y hace necesario un proceso de rendición de cuentas.
“Solicitar explicaciones no debilita al Estado; lo fortalece. Pedir transparencia no es un gesto político; es un deber democrático”, afirmó. Asimismo, enfatizó que toda cooperación internacional en materia de seguridad debe alinearse estrictamente con los principios constitucionales del país.

Para la ciudadanía, este debate tiene implicaciones directas. La garantía de que las políticas de seguridad se ejecuten dentro del marco legal protege derechos fundamentales como la vida, la integridad personal y el debido proceso. Además, fortalece la confianza en las instituciones públicas y asegura que la lucha contra el crimen organizado no derive en abusos de poder.
Expertos coinciden en que el principal desafío para Costa Rica es encontrar un equilibrio entre la eficacia en la lucha contra el narcotráfico y la preservación de su modelo democrático. Esto implica actuar con firmeza frente al delito, pero sin sobrepasar los límites establecidos por la Constitución.
“Porque al final, la lucha contra el crimen no puede hacerse a costa de aquello que nos define como país”, concluyó Guillén, destacando que la verdadera fortaleza de un Estado democrático radica en respetar sus propios límites.





