Ministerio de Salud elimina plaguicida «Fipronil» en la agricultura
El Ministerio de Salud anunció la eliminación progresiva del plaguicida «Fipronil» en la agricultura, una decisión que busca reducir riesgos para la salud humana, el ambiente y los polinizadores, esenciales para la seguridad alimentaria. La medida establece un plazo de 24 meses para su prohibición total, mediante un proceso gradual que regula todas las etapas del ciclo del producto: registro, importación, fabricación, comercialización y uso.
El decreto oficial fija una ruta clara. Tras los primeros 12 meses, quedará prohibida la importación, exportación, fabricación y formulación de sustancias que contengan fipronil. Durante el periodo de transición, su comercialización estará sujeta a controles técnicos específicos. Finalmente, al cumplirse los dos años, se prohibirá su uso en todos los cultivos. Las autoridades indicaron que solo se contemplarán excepciones en casos de emergencia fitosanitaria, bajo criterios técnicos.
Ministerio de Salud elimina plaguicida «Fipronil» en la agricultura
El ministro de Agricultura y Ganadería, Víctor Carvajal Porras, explicó que la medida responde a una necesidad del sector productivo de avanzar hacia prácticas más sostenibles. “Prohibir el fipronil en uso agrícola no solo es un paso en favor de sectores sensibles como los dedicados a la apicultura, es también un paso en favor de la productividad y sostenibilidad del mismo productor agropecuario”, afirmó.

Desde el enfoque sanitario, la ministra de Salud, Mary Munive Angermüller, subrayó que la decisión se fundamenta en evidencia técnica. “Esta decisión representa un paso firme en la protección de la salud de la población y del ambiente, al reducir la exposición a sustancias con riesgos comprobados”, indicó.
El impacto del fipronil en los polinizadores ha sido uno de los principales argumentos para su eliminación. Según el ministro de Ambiente y Energía, Franz Tattenbach Capra, estudios técnicos evidenciaron riesgos significativos para las abejas, incluso en dosis bajas, así como efectos negativos en aves y organismos acuáticos. La disminución de estos polinizadores afecta directamente la productividad agrícola, la calidad de las cosechas y la estabilidad de los sistemas alimentarios.
Para las personas, la medida implica beneficios en varios niveles. Por un lado, reduce la exposición a sustancias químicas potencialmente peligrosas, lo que fortalece la protección de la salud pública. Por otro, promueve sistemas agrícolas más sostenibles que favorecen la biodiversidad y garantizan una producción alimentaria más segura a largo plazo. Además, el fortalecimiento de los polinizadores contribuye a mantener la disponibilidad y calidad de alimentos, un factor clave para la seguridad alimentaria.
El decreto también establece la obligación de reportar existencias del producto y cumplir con disposiciones específicas durante la transición. El incumplimiento podría derivar en sanciones, incluyendo el decomiso.

Con esta decisión, Costa Rica avanza en la reducción de plaguicidas de alta peligrosidad y reafirma su compromiso con un modelo agrícola que equilibra sostenibilidad, competitividad y protección ambiental, en beneficio tanto de los productores como de la población en general.





