Expresidenta Laura Chinchilla aun no sabe por quien votará el 1 de febrero
A tres semanas de las elecciones nacionales, la expresidenta de la República Laura Chinchilla Miranda difundió un mensaje público en el que explicó su posición frente al proceso electoral, señalando que aún no ha definido a qué candidatura apoyará, pero sí dejó claros los criterios democráticos que guiarán su decisión.
En su pronunciamiento, la exjerarca indicó que forma parte del amplio grupo de ciudadanos que permanece indeciso, no por falta de opciones, sino porque observa más de un perfil con condiciones para gobernar y encarar los desafíos del país. Destacó como factores clave la capacidad intelectual, la visión estratégica, el respeto institucional y la decencia en el ejercicio del liderazgo político.

Rechazo a la violencia política y a los ataques institucionales
Uno de los ejes centrales del mensaje fue el rechazo a prácticas que debiliten la democracia costarricense. La exmandataria señaló que no respaldará a ninguna candidatura que haya guardado silencio o sido indiferente ante ataques al Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) o al sistema electoral, pilares fundamentales de la estabilidad política del país.
También manifestó su oposición a quienes han tolerado o impulsado acciones que busquen debilitar entidades clave en la lucha contra la corrupción y el crimen organizado, como la Contraloría General de la República, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Fiscalía General.
Críticas al irrespeto y a la polarización
En su declaración, la expresidenta fue enfática en que no apoyará a figuras políticas que promuevan el irrespeto, la confrontación o el discurso agresivo contra periodistas, jueces, funcionarios públicos, líderes religiosos o cualquier persona que disienta del gobierno de turno.
Subrayó que el debate respetuoso es un componente esencial de cualquier sistema democrático y advirtió que la polarización y los ataques personales debilitan la convivencia social y la institucionalidad.
Asimismo, expresó su rechazo a cualquier intento de perpetuación en el poder con el objetivo de garantizar impunidad o protección a personas con causas judiciales pendientes, una práctica que, según señaló, erosiona la confianza ciudadana en el Estado de derecho.
Llamado a la participación informada
El mensaje también incluyó un llamado a la ciudadanía a no caer en la apatía ni en la abstención. La exmandataria destacó que actualmente existen múltiples plataformas y medios digitales que permiten conocer las propuestas, entrevistas y planes de gobierno de los distintos candidatos.
A su juicio, no informarse o no participar en el proceso electoral no es una opción válida en un contexto donde la democracia requiere una ciudadanía activa y vigilante.

Un mensaje en un momento clave
El pronunciamiento se da en un momento decisivo para Costa Rica, cuando el debate político se intensifica y los votantes buscan referencias para orientar su decisión. Sin expresar respaldo directo a ninguna candidatura, la exmandataria estableció una línea ética y democrática clara sobre qué tipo de liderazgo considera inaceptable para el país.
Su mensaje refuerza la importancia de proteger las instituciones, respetar la diversidad de opiniones y ejercer el voto de manera consciente, principios que históricamente han caracterizado al sistema democrático costarricense.





