Nueva York enfrenta reducción del 10% en vuelos por falta de personal de control aéreo
La Federal Aviation Administration (FAA) anunció una reducción del 10% en la capacidad operativa de los principales aeropuertos del área metropolitana de Nueva York a partir de este viernes, debido a la escasez de controladores aéreos ocasionada por el cierre presupuestario del gobierno federal. La medida afecta a miles de vuelos y millones de pasajeros nacionales e internacionales.
«Según datos del Consejo Internacional de Aeropuertos-Norteamérica recogidos por la FAA y Fox News, la red aeroportuaria integrada por JFK, LaGuardia, Newark y Teterboro atendió a más de 145 millones de pasajeros en 2024, lo que convierte a Nueva York en la ciudad con el mayor flujo de viajeros en el país. El fenómeno ocurre en un entorno de máxima tensión institucional: el cierre del gobierno federal iniciado el 3 de octubre interrumpió los pagos salariales a miles de empleados de la FAA, precipitó una crisis operativa y obligó a implementar medidas restrictivas para garantizar el flujo mínimo de vuelos esenciales».
La reducción se implementará de forma gradual: comenzará con un 4% el 7 de noviembre, subirá a 6% el 11 y 8% el 13, hasta alcanzar el 10% el 14 de noviembre. Los ajustes afectarán principalmente los vuelos domésticos programados entre las 6:00 a. m. y las 10:00 p. m., mientras que los vuelos internacionales recibirán prioridad operativa en la medida de lo posible.

Nueva York enfrenta reducción del 10% en vuelos por falta de personal de control aéreo
“Esta decisión se basa en datos objetivos sobre capacidad y riesgo operacional; no hay criterios comerciales involucrados”, señaló el secretario de Transporte, Sean Duffy, en un comunicado oficial. El administrador interino de la FAA, Bryan Bedford, agregó que el objetivo es “mantener la integridad del sistema y reducir la presión sobre los controladores aéreos”.
Las aerolíneas, entre ellas Delta y United, anunciaron políticas de reembolso y reprogramación sin penalidad para los pasajeros afectados. Además, la FAA recomienda verificar el estado de los vuelos en las páginas oficiales de cada aeropuerto y mantener actualizados los datos de contacto con las compañías aéreas para recibir notificaciones de cambios o cancelaciones.
El cierre presupuestario federal, vigente desde el 3 de octubre, interrumpió el pago a más de 13.000 empleados de la FAA, lo que provocó ausencias y agotamiento del personal. Las autoridades advirtieron que la reducción podría extenderse o replicarse en otros aeropuertos del país si el Congreso no resuelve pronto la crisis financiera, afectando directamente la conectividad aérea y económica de Estados Unidos.
El desarrollo de la situación queda atado a la resolución en el Congreso y a la recomposición del personal de la FAA. Las autoridades subrayan que el seguimiento de información confiable y el contacto directo con fuentes oficiales son las mejores herramientas para mitigar los efectos de la reducción de vuelos programados. La coordinación entre agencias federales, operadores aeroportuarios y aerolíneas continuará mientras perdure la fase operativa del recorte.






