Muere la leyenda de la música salsa Willie Colón a los 71 años
Este sábado 21 de febrero, en Nueva York, falleció la leyenda de la música salsa Willie Colón a los 75 años. La confirmación llegó por medio de su familia, tras varios días de especulaciones sobre su estado de salud. La incertidumbre terminó con un comunicado que puso fin a las versiones y abrió un capítulo inevitable en la historia del género: el legado.
“Es con profunda tristeza que anunciamos el fallecimiento de nuestro amado esposo, padre y renombrado músico, Willie Colón. Partió en paz este mañana rodeado de su amada familia”, expresaron sus allegados. Añadieron, además: “Aunque lloramos su ausencia, también nos regocijamos con el regalo eterno de su música y los recuerdos queridos que creó, los cuales vivirán por siempre”.
Muere la leyenda de la música salsa Willie Colón a los 71 años

La noticia se produce luego de que el artista fuera hospitalizado de urgencia el pasado 18 de febrero, presuntamente por complicaciones respiratorias, según reportó la agencia EFE. Durante esos días, las redes sociales se inundaron de mensajes de preocupación.
El cantautor panameño Rubén Blades, amigo cercano y colaborador histórico de Colón, había señalado en Instagram: “Noticias en internet informan que mi colega Willie Colón se encuentra internado en un hospital de Nueva York, trasladado allí con urgencia por un aparente problema respiratorio. No tengo mucha información sobre la situación, pero le envío mis deseos de una pronta recuperación”.
Finalmente, la familia pidió privacidad para atravesar el duelo. A Colón le sobreviven su esposa, Julia Colón Craig, y sus cuatro hijos.
Del Bronx al corazón de la salsa
William Anthony Colón Román nació el 28 de abril de 1950 en el sur del Bronx, Nueva York, hijo de padres puertorriqueños. Desde temprana edad mostró inclinación musical: comenzó con la trompeta, pero fue el trombón el instrumento que lo convirtió en referencia obligada.
A los 15 años firmó con Fania Records, el sello fundado por Johnny Pacheco y Jerry Masucci que marcaría la era dorada de la salsa. Apenas dos años después ya grababa su primera producción, iniciando una carrera meteórica.
Fue Pacheco quien le recomendó a un joven cantante llamado Héctor Lavoe. La dupla Colón–Lavoe no solo dominó las listas, sino que construyó una identidad sonora y estética inspirada en los gánsteres de los años veinte. Discos como The Hustler (1968), Cosa Nuestra (1970) y Lo Mato (1973) redefinieron el carácter urbano y contestatario de la salsa.
Las letras abordaban la experiencia de la diáspora puertorriqueña en Nueva York, la desigualdad y los conflictos sociales. La voz de Lavoe y la arquitectura musical de Colón crearon una fórmula irrepetible.
“Siembra”: el álbum que cambió todo

En 1977, Colón inició otra alianza crucial al lanzar Metiendo Mano junto a Rubén Blades. Dos años más tarde publicaron Siembra, considerado por muchos el álbum más trascendental en la historia del género.
El disco incluyó himnos como “Plástico”, “Buscando guayaba” y “Pedro Navaja”. Este último se convirtió en un fenómeno cultural por su narrativa urbana y su mirada cruda sobre la vida en Nueva York. Con Siembra, la salsa dejó de ser únicamente música bailable para consolidarse como vehículo de reflexión social.
Colón también desarrolló una sólida carrera como solista y productor. Trabajó con figuras como Celia Cruz y respaldó el crecimiento artístico de Lavoe. Entre sus producciones destacan Fantasmas (1981), Corazón Guerrero (1982) y Tiempo Pa’ Matar (1983), esta última con una postura crítica frente a la guerra de Vietnam.
En 1993 popularizó “Idilio”, incluida en el álbum Hecho en Puerto Rico. La canción se transformó en un clásico de la salsa romántica por su narrativa de amor eterno y la fusión de almas. Décadas después, continúa sonando en emisoras y celebraciones latinas alrededor del mundo.
Paradójicamente, pese a haber sido nominado en cerca de diez ocasiones, nunca obtuvo un Grammy competitivo. Sin embargo, ingresó al International Latin Music Hall of Fame en 2000 y al Latin Songwriters Hall of Fame en 2019, consolidando su estatus como figura histórica.
En la introducción hablada de “Oh, qué será”, dejó una frase que hoy resuena con fuerza: “Yo creo en muchas cosas que no he visto, y ustedes también, lo sé”.
Un legado que no se apaga
La muerte de Willie Colón no solo marca el final de una vida, sino el cierre simbólico de una era dorada. Su obra demostró que la salsa podía ser crítica, sofisticada, romántica y profundamente urbana al mismo tiempo.

Su trombón seguirá sonando en cada esquina donde la salsa encuentre un parlante y un corazón dispuesto a escuchar. Y aunque el debate sobre su lugar en la historia continúe, hay algo que parece indiscutible: su música ya es parte del patrimonio cultural latino.
La incógnita que queda no es qué hizo Willie Colón por la salsa, sino qué sería de la salsa sin Willie Colón.





