Costa Rica envejece y enfrenta presión en pensiones y salud
Costa Rica envejece aceleradamente y llegará al 2050 con una cuarta parte de su población mayor de 65 años, sin infraestructura, políticas ni servicios preparados, según un análisis demográfico elaborado con datos oficiales del Instituto de Estadísticas y Censos (INEC).
El país avanza hacia un proceso de envejecimiento demográfico que modificará de forma estructural su economía, servicios públicos y organización territorial, sin que existan condiciones suficientes para sostener a una población adulta mayor creciente.
Costa Rica envejece y enfrenta presión en pensiones y salud

Un análisis cantonal elaborado por Lidia Orias, del PROGOT de la Universidad Nacional, con base en proyecciones del Instituto Nacional de Estadística y Censo, advierte que para el año 2050 cerca del 25% de la población tendrá más de 65 años.
“El envejecimiento no es una posibilidad, es una certeza demográfica”, afirmó Orias. Según sus cálculos, la población adulta mayor pasará de unas 600 mil personas en 2025 a cerca de 1,33 millones en 2050, mientras la población en edad de trabajar disminuirá.
El estudio señala que el país tendrá 39 personas adultas mayores por cada 100 personas en edad laboral, lo que representa una alta dependencia demográfica. Además, la población de 0 a 14 años se reducirá en un 20% respecto a los niveles actuales.
Para la ciudadanía, este escenario implica mayor presión sobre los sistemas de salud, pensiones y cuidados, así como dificultades de movilidad, acceso a vivienda adecuada y atención especializada, especialmente en cantones que envejecen con bajos indicadores sociales.
De cara al futuro, la investigadora advirtió que el país requiere planificación territorial, reformas en transporte, vivienda y salud, y decisiones de largo plazo. Sin una acción anticipada, una parte significativa de la población adulta mayor podría enfrentar vejez sin pensión contributiva ni protección institucional suficiente.
El análisis territorial muestra que el envejecimiento no ocurrirá de forma homogénea. De los 84 cantones del país, 77 superarán el 21% de población adulta mayor, aunque algunos enfrentarán el proceso con mayores limitaciones sociales y de acceso a servicios básicos.

Cantones como Nicoya, Nandayure, Hojancha y Buenos Aires combinan un rápido envejecimiento con condiciones de pobreza y dificultades en el acceso a salud. En contraste, zonas como Los Chiles, Guatuso, La Cruz y Talamanca mantendrán una población relativamente joven debido a flujos migratorios, aunque estos no compensarán la baja fecundidad nacional.
La investigadora también alertó sobre la falta de adaptación urbana. Aceras inaccesibles, transporte público no adecuado y viviendas sin condiciones para la movilidad reducen la autonomía de las personas adultas mayores, incrementando su dependencia y riesgo de aislamiento social.





