Condenan a 79 años a Jeremy Buzano por muerte de Nadia Peraza
El Tribunal Penal de Heredia condenó este viernes a Jeremy Mauricio Buzano Paisano a 79 años de prisión por el femicidio de Nadia Peraza, una joven de 21 años reportada como desaparecida en marzo de 2024. La sentencia fue dictada antes de las 2 p.m., tras un juicio que se extendió durante un mes, entre el 18 de febrero y el 18 de marzo.
De acuerdo con la jueza Andrea Fonseca, quien dio lectura al por tanto, el máximo de cumplimiento efectivo será de 50 años, conforme a la legislación costarricense. Durante el proceso, Buzano fue hallado culpable de múltiples delitos: femicidio, suplantación de identidad, sustracción patrimonial y estafa informática.
Condenan a 79 años a Jeremy Buzano por muerte de Nadia Peraza

La investigación judicial determinó que el imputado utilizó el teléfono celular y las tarjetas bancarias de la víctima después de su muerte, incluso solicitando dinero a familiares mediante transferencias electrónicas, haciéndose pasar por ella.
En su defensa, Buzano declaró en dos ocasiones durante el juicio. “Jamás” tuvo intención de quitarle la vida a Peraza, afirmó, además de describirla como “una buena madre y una buena pareja”. También manifestó: “No soy un monstruo”, señalando que la situación le había afectado profundamente. Sin embargo, estas declaraciones no lograron convencer al tribunal.
El caso generó gran impacto debido a la forma en que fue manejado el cuerpo de la víctima. Según la prueba forense presentada, los restos de Peraza fueron desmembrados y almacenados en distintos recipientes dentro de una refrigeradora, así como en un lote baldío en Heredia. La médico forense Emily Solano indicó ante los jueces que nunca había enfrentado un caso de tal magnitud en su carrera.
Nadia Peraza fue vista por última vez el 22 de febrero de 2024. Su desaparición fue reportada el 1.º de marzo. Las autoridades presumen que su muerte ocurrió entre la noche del 22 y la madrugada del 23 de febrero, coincidiendo con una atención médica que recibió el imputado por una herida en su mano.

El hallazgo de los restos ocurrió el 17 de mayo en una vivienda en San Pablo de Heredia. Días después, el Organismo de Investigación Judicial confirmó científicamente la identidad de la víctima.
Este caso pone nuevamente en el centro del debate la violencia de género en Costa Rica y la importancia de la denuncia oportuna, así como el fortalecimiento de mecanismos de protección para las víctimas.





