Países logran paso limitado por el estrecho de Ormuz tras negociar con Irán hidrocarburos
El estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del comercio mundial de energía, se convirtió en el centro de una nueva tensión geopolítica tras el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero.
La decisión de Teherán de restringir parcialmente el tránsito de buques por este corredor marítimo ha generado preocupación en los mercados energéticos, al tiempo que varios países han iniciado negociaciones para garantizar el paso de sus cargamentos de petróleo y gas.
Países logran paso limitado por el estrecho de Ormuz tras negociar con Irán
Este estrecho conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y es considerado un punto crítico para el comercio global de hidrocarburos. Aproximadamente una quinta parte del petróleo transportado en el mundo atraviesa esta ruta marítima. La incertidumbre provocada por la crisis ha reducido el tráfico de petroleros y ha generado una fuerte volatilidad en los precios del crudo.
La decisión iraní y el cierre parcial del estrecho
La tensión aumentó el 2 de marzo cuando el asesor del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, Ebrahim Jabari, declaró que el estrecho estaba “cerrado”. En su advertencia, señaló que cualquier buque que intentara atravesarlo podría ser atacado por fuerzas navales iraníes.
La declaración ocurrió pocos días después de la escalada militar iniciada el 28 de febrero. En medio de ese contexto, el gobierno iraní afirmó que permitiría el tránsito únicamente a determinados países que solicitaran autorización previa.
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, explicó que varios gobiernos se habían puesto en contacto con Teherán para solicitar garantías para sus embarcaciones. En una entrevista con la cadena estadounidense CBS, el canciller indicó que “las fuerzas armadas iraníes decidirán caso por caso” qué buques podrán atravesar el estrecho.
Esta política ha transformado el tránsito marítimo en un proceso condicionado por negociaciones diplomáticas específicas.

Países que han obtenido paso seguro
Aunque Irán no ha publicado una lista oficial de países autorizados, diversas fuentes diplomáticas y sistemas de monitoreo marítimo han confirmado algunos casos de buques que lograron cruzar el estrecho en medio de la crisis.
Pakistán
Uno de los casos más relevantes fue el del petrolero Aframax Karachi, con bandera pakistaní, que transportaba crudo procedente de Abu Dhabi.
De acuerdo con datos del sistema de seguimiento marítimo MarineTraffic, el buque —de 237 metros de eslora— ingresó en la zona económica exclusiva iraní el 15 de marzo a las 11:33 UTC y atravesó el estrecho a las 14:43 UTC.
El barco realizó el tránsito con su sistema de identificación automática (AIS) activado, una práctica poco habitual en situaciones de alto riesgo marítimo. Tras cruzar el estrecho, continuó su navegación por el Golfo de Omán a una velocidad cercana a 9,6 nudos.
Analistas del sector marítimo consideran que este tránsito podría indicar la existencia de autorizaciones específicas negociadas con Teherán.
India
El embajador iraní en Nueva Delhi confirmó que Irán autorizó el paso de varios buques indios.
Autoridades del Ministerio de Puertos y Transporte Marítimo de India informaron que al menos dos petroleros que transportaban gas licuado de petróleo lograron cruzar el estrecho rumbo a puertos del oeste del país sin incidentes.
Turquía
El ministro turco de Transporte, Abdulkadir Uraloglu, señaló que uno de los quince buques vinculados a empresas turcas que se encontraban esperando cerca de la zona recibió autorización iraní para cruzar.
Según explicó el funcionario, el permiso se otorgó debido a que la embarcación había utilizado previamente un puerto iraní.
China e Italia buscan acuerdos
Otros gobiernos también han iniciado gestiones diplomáticas con Teherán para asegurar el tránsito de sus cargamentos.
Según la agencia Reuters, China mantiene conversaciones con Irán para garantizar el paso de petroleros que transportan crudo y gas natural licuado desde Qatar. El país asiático recibe cerca del 45 % de su petróleo a través del estrecho de Ormuz, lo que lo convierte en uno de los países más expuestos a una interrupción prolongada.
Por su parte, funcionarios citados por el Financial Times indicaron que Italia también solicitó negociaciones con Irán para permitir el tránsito de sus barcos, reflejando la preocupación europea por el impacto en el suministro energético.
Impacto en los mercados petroleros
La incertidumbre sobre el tránsito marítimo generó un aumento inmediato en los precios del petróleo.
El crudo Brent superó los 105 dólares por barril, lo que representa un incremento superior al 40 % respecto al nivel previo al inicio del conflicto, cuando se mantenía cerca de los 65 dólares.
Posteriormente, los precios retrocedieron parcialmente cuando surgieron señales de que algunos cargamentos podrían recibir permisos especiales para cruzar el estrecho.
Durante la jornada de este lunes, el petróleo estadounidense West Texas Intermediate llegó a caer más de un 5 %, hasta situarse cerca de los 93 dólares por barril, mientras el Brent se movía alrededor de los 100 dólares en medio de una fuerte volatilidad.
Un punto crítico para el comercio global
En las semanas posteriores al inicio de la crisis, el tráfico marítimo en la zona se redujo significativamente. Datos de MarineTraffic indican que más de veinte grandes petroleros abandonaron el Golfo Pérsico mientras las navieras evaluaban el riesgo de atravesar la región.
La situación ha convertido el paso por el estrecho en un proceso sujeto a negociaciones diplomáticas directas con Irán, introduciendo un componente político en el comercio energético global.

En medio de la crisis, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, propuso la creación de una coalición naval internacional para escoltar buques comerciales y garantizar la navegación en la zona.
Washington solicitó a países como China, Francia, Japón, Corea del Sur y Reino Unido que envíen embarcaciones a la región. Hasta el momento, ninguno de esos gobiernos ha confirmado su participación. Alemania y Grecia descartaron intervenir militarmente, mientras el primer ministro británico Keir Starmer afirmó que su país no se involucrará en la guerra.
Con información de Infobae





