Alemania retira a sus militares de Groenlandia tras amenazas arancelarias de Trump
El contingente militar alemán desplegado en Groenlandia abandonó el territorio ártico este domingo, apenas un día después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazara con imponer aranceles adicionales a los países europeos con presencia en la isla.
Alemania retira soldados de Groenlandia tras amenazas arancelarias de Trump
La decisión de Berlín marca el primer repliegue militar desde la escalada de tensiones provocada por el interés de Washington en anexionarse el territorio.
Un portavoz del Ejército alemán confirmó a la agencia DPA y al semanario Der Spiegel la retirada de los 15 efectivos que participaban en una “misión de reconocimiento”. Según el diario Bild, la salida se realizó sin aviso previo y tras una estancia de menos de 48 horas en la isla.
Los militares ya se encuentran en tránsito hacia Copenhague, capital de Dinamarca.

La medida responde directamente a las advertencias de Trump, quien calificó la presencia europea en Groenlandia como un obstáculo para sus planes de adquisición.
El mandatario anunció este sábado un esquema de represalias comerciales que incluye aranceles del 10% a partir del 1 de febrero y del 25% desde el 1 de junio. Las sanciones se aplicarían a los aliados con despliegue en la isla y se mantendrían hasta que Estados Unidos logre el control total del territorio mediante lo que ha denominado una “adquisición”.
Pese a la retirada alemana, los gobiernos europeos han optado por una postura firme en el plano diplomático. En un comunicado conjunto, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Países Bajos, Noruega, Suecia y el Reino Unido subrayaron que su presencia militar busca apoyar a Dinamarca y reforzar la seguridad en el Ártico, un interés que calificaron de “transatlántico y compartido”.
“Las maniobras coordinadas danesas ‘Resistencia Ártica’, realizadas con aliados, responden a esta necesidad. No suponen una amenaza para nadie”, señalaron las ocho naciones, al reafirmar su solidaridad con el Reino de Dinamarca y el pueblo groenlandés bajo los principios de soberanía e integridad territorial.
El ministro de Asuntos Exteriores de los Países Bajos, David van Weel, calificó las acciones de Trump como un “chantaje incomprensible”. En una entrevista televisiva, aseguró que su país no tiene planes de retirar a los dos militares enviados para preparar maniobras de la OTAN y que, por el contrario, enviará más efectivos cuando los ejercicios comiencen oficialmente.
Desde Washington, la administración Trump ha dejado claro que no dará marcha atrás. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó a la cadena NBC que Europa eventualmente “pasará por el aro” y aceptará la anexión de Groenlandia.
“Los europeos proyectan debilidad; Estados Unidos proyecta fuerza”, declaró Bessent, quien sostuvo que el control estadounidense de la isla es vital para la seguridad global y para el despliegue de su nuevo sistema de defensa, denominado “Cúpula Dorada”. Según el funcionario, Trump busca anticiparse a una “posible batalla en el Ártico” el próximo año.

En el ámbito comercial, el representante de Comercio de Estados Unidos, Jamieson Greer, advirtió a la Unión Europea contra cualquier intento de represalia, tras las propuestas del Partido Popular Europeo de suspender los acuerdos comerciales vigentes con Washington.
“Si quieren convertir esta cuestión en un problema comercial, allá ellos”, sentenció.
La crisis diplomática se traslada ahora a Suiza, donde se celebra el Foro de Davos. El ministro Van Weel adelantó que la prioridad en la cita internacional será “sacar esta ridícula propuesta de la mesa”.





