Partidos políticos no han respetado la paridad

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Según un reciente estudio realizado por el Tribunal Supremo de Elecciones, el Centro de Investigación y Estudios Políticos y el Instituto Nacional de las Mujeres las mujeres siguen relegadas en los puestos de elección popular.

Para la Ministra de la Condición de la Mujer, Alejandra Mora, “entre más poder tenga un puesto y más posibilidades de ser elegido menos mujeres hay, y esto es clarísimo en este momento, solo hay que ver los precandidatos de los diferentes partidos, todos son hombres”.

La incorporación del principio de paridad en las nóminas de elección popular, el mecanismo de alternancia, las estructuras partidarias y la capacitación para la incorporación de las mujeres al ámbito político se establecieron en las reformas del Código Electoral del año 2009.

Estas reformas marcan un antes y un después en la aplicación de instrumentos que permitan equilibrar las condiciones para la inserción de las mujeres en los espacios políticos.

Sin embargo el estudio realizado entre el año 2010-2016 evidencia que el avance ha sido poco.

Un reflejo de ello fueron  las elecciones municipales del año 2010 cuando un 12,3% de las alcaldías fueron ocupadas por mujeres, un 43,43% de mujeres en las regidurías y un 27,2% de mujeres como síndicas en propiedad.

Proporcionalmente a la inversa, producto del principio de paridad y alternancia incorporado en el Código Electoral del 2009, un 87% de mujeres ocupan actualmente los puestos de Vice alcaldía primera, un 17,7% de Vice alcaldía segunda y un 72,9% de mujeres como síndicas en suplencia.

“Los resultados electorales demuestran que los porcentajes de mujeres que alcanzan puestos de representación son mucho menores que los hombres, resultados que se encuentran muy ligados con los bajos niveles de encabezamientos de listas que tienen las mujeres, tanto para puestos nacionales como locales”, puntualiza la investigación.

Detalló la Presidenta Ejecutiva del INAMU, que también las responsabilidades de cuido de menores y adultos mayores que recaen en la mujer, juegan en contra de las aspiraciones políticas de las líderes de distintas comunidades, pues no permite una debida inserción.

Esperan que en los próximos años los números cambien y cada vez más mujeres se incorporen a las ternas de los altos puestos de los partidos políticos.