La Hija del Presidente se defiende

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Mónica Solís Worsfold. Foto tomada de internet

(Por Mónica Solís Worsfold) – Yo laboro para la CCSS y soy médico especialista en Ginecología y Obstetricia. Gracias a mis calificaciones y méritos profesionales gané una beca de la Caja Costarricense del Seguro Social, para estudiar una subespecialidad en medicina reproductiva.

Para crecer en mi carrera me defiendo con mi formación y mi experiencia, sin necesidad de influencias ni apellidos, porque los conocimientos y la vocación de servicio son las únicas llaves legítimas en la búsqueda de la excelencia como profesional de la medicina.

Con mucho orgullo trabajo en la CCSS desde el 2011, primero como médico general en el EBAIS de Barra del Colorado en medio del conflicto con Nicaragua por Isla Calero, y a partir del 2013 como médico residente de Ginecología y Obstetricia en el Hospital de las Mujeres Dr. Adolfo Carit Eva.

Tengo la convicción de que el personal médico del sistema de salud pública costarricense debemos aspirar a la mejor y más sofisticada formación, para ofrecerle a nuestras pacientes el servicio que merecen, de calidad mundial.

Hago esta introducción porque la Unión Nacional de Empleados de la Caja y la Seguridad Social (Undeca) mintió este 9 de febrero al decir que no soy ginecóloga e intentar descalificarme profesionalmente.

Al estudiar medicina y querer obtener la mayor capacitación posible mi único interés ha sido atender a mis pacientes con la dedicación, seguridad y amor que ellas esperan. Sin embargo, me veo obligada a detallar mis logros profesionales para desmentir las falsedades que propala Undeca.

Ingresé a la Universidad de Costa Rica en el 2003, entre los mejores 100 promedios de admisión de más de 7000 nuevos estudiantes. En 2011 obtuve la Licenciatura en Medicina y Cirugía y el Doctorado Académico en Medicina. En 2013 ingresé a cursar la especialidad en ginecología y obstetricia luego de un proceso en el que participaron más de 5000 médicos y en enero del 2017 terminé el plan de estudios del Programa de Posgrado en Especialidades Médicas en Ginecología y Obstetricia de la UCR. Asimismo, cuento con nombramiento activo de la CCSS hasta el año 2018, momento en que partiré a realizar mi subespecialidad.

Una constancia del Sistema de Estudios de Posgrado de la UCR, del 27 de enero del 2017, establece que en abril del 2017 seré juramentada como Especialista en Ginecología y Obstetricia. En el mismo sentido, una certificación de la Fiscalía del Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica, del 7 de febrero del 2017, demuestra que he cumplido con “todos los requisitos para la inscripción de la especialidad” y que estoy realizando los trámites para la inscripción y juramentación como médico especialista.

En el 2016 obtuve el diploma en cirugía mínimamente invasiva, con la mejor calificación de la clase, en el World Laparoscopy Hospital, en Gurgaon, India, y he participado en más de 30 cursos y seminarios de mi especialidad en Costa Rica y el extranjero.

Como parte de mi ejercicio profesional, y mi compromiso con la salud pública, también soy Profesora de Grado en la Escuela de Medicina de la UCR, desde el 2014, y Profesora del curso de Laparoscopía y Cirugía Minimamente Invasiva, en la misma universidad, desde el 2016.

Al abrirse en la CCSS la posibilidad de obtener una subespecialidad en medicina reproductiva, participé en un concurso abierto y público que incluía la evaluación mediante exámenes, entrevistas y valoración de mi experiencia y calificaciones universitarias por parte de un jurado especializado. Obtuve la mejor nota del concurso y la CCSS me otorgó la beca, para cumplir un programa de estudios que iniciaré a partir del 2018.

Quiero servirle de la mejor manera posible a mis pacientes, a la Caja y a Costa Rica, y para hacerlo me apoyo únicamente en mi capacidad profesional y en la formación que me ha brindado el Estado costarricense.

Es con estudio, trabajo, disciplina, esfuerzo y espíritu de servicio como defendemos a nuestra Seguridad Social, no con las falsedades, arengas vacías ni beneficios abusivos de algunos sindicatos. Las profesionales de la salud somos servidoras públicas que trabajamos, estudiamos y respiramos para servir a nuestras pacientes, nunca para servirnos.

Por último, quisiera dejar claro que de lo único que es culpable mi papá, al igual que mi mamá, es de habernos dado la mejor educación a mis hermanos y a mí. Educación que empieza en el hogar, donde nunca nos cortaron las alas y nos impulsaron a siempre ser mejores y salir adelante. Con ética, profesionalismo y excelencia. Así que papi es culpable y cómplice de mi éxito, de la misma forma que cualquier padre que querría darle el mejor regalo que se le puede dar a un hijo: las ganas de superación.