Golfito más allá. Descubra un rincón de nuestro país totalmente ignorado.

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Golfito

 

Cuando pensamos en Golfito viene a nuestra mente el Depósito Libre, el cual surgió en 1990 como alternativa de trabajo para los habitantes de la zona y una opción para propios y extraños de comprar artículos del hogar, ropa, zapatos, licores y perfumes con reducción de impuestos.

Sin embargo, más allá de los locales del DLCG,  una exuberante naturaleza espera por los turistas, ese Golfito conocido por pocos.

El Guardián visitó esa bellísima zona al sur de nuestro país y podemos contarle con toda sinceridad que después de conocer todo lo que Golfito encierra no lo verá más como un destino solo de compras.

Nuestro recorrido inició con una visita en lancha a Puerto Jiménez, uno de los cuatro distritos del cantón, salimos del puerto turístico, unos 30 minutos de distancia en aguas tranquilas hicieron de nuestro recorrido un placer, a mitad de camino un banco de delfines nos recibió y acompañó por algunos minutos.

En Golfito es posible ver delfines durante todo el año sin embargo la temporada de mayor avistamiento corresponde a setiembre, como en el resto de las aguas de la zona sur.

En Jiménez, visitamos una finca de cacao y aprendimos sobre plantas medicinales utilizadas por nuestros indígenas para sanar desde dolores de cabeza hasta mordeduras de serpiente.

Ya de vuelta en Golfito nos espera el Refugio de Vida Silvestre, sus 2796 hectáreas cuentan con una amplia variedad de flora y fauna, según sus guías turísticos esta región alberga la cuarta parte de las especies de árboles de todo el país, así como también es el hogar de varias especies endémicas de plantas y de fauna en peligro de extinción.

Desde el lugar que le llaman La Torre, es posible observar sin dificultad el muelle y gran parte del Golfo Dulce con sus aguas turquesa ofrece un espectáculo único a los visitantes.

También podemos encontrar playas de arena oscura y mar turquesa, hacia el lado de Pavones sus olas están catalogadas como una de las mejores del mundo, con la segunda mayor izquierda para los surfistas.

También Canopy y caminatas recreativas por cientos de kilómetros de senderos, todo en un área muy pequeña.

¿Qué tal? ¿Se antojó verdad? El viaje es largo pero la recompensa hace que valga la pena.