Erupciones volcánicas afectan severamente salud de los ticos

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Tal vez no las has percibido, incluso también alguien de tu familia ha sufrido problemas respiratorios.  Ahora hay prueba científica de que las erupciones de los colosos Turrialba y Poás afectan severamente la salud.

Recientemente el OVSICORI y el Ministerio de Salud adquirieron y activaron estaciones de monitoreo de la calidad del aire en tiempo real.

La estación del OVSICORI está ubicada en el sector este de San José, en Coronado, con el fin detectar cuando la pluma del Volcán Turrialba se dirige hacia el Valle Central, donde esta concentrada una gran parte de la población en la región central del país. El Ministerio de Salud ha instalado una segunda estación en el sector de Hatillo y posee otra que está en proceso de traslado y ubicación temporal en las inmediaciones del volcán Poás. Estas tres estaciones son operadas y mantenidas por el Laboratorio de Análisis Ambiental de la Escuela de Ciencias Ambientales de la Universidad Nacional.

Los resultados mostrados en este informe provienen de las 2 estaciones que estan activas y que tienen analizadores de partículas finas (PM10, PM2.5, PM1) y dióxido de azufre, todos estos componentes relacionados con las emisiones volcánicas.

En este año se está siguiendo un proceso para constituir la Red de Monitoreo de la Calidad de Aire del GAM de modo que la estación de la Universidad Nacional, las dos del Ministerio de Salud y una cuarta de RECOPE estarían operando intercomunicadas entre sí para el mejor aprovechamiento de los datos de calidad de aire. De esta forma, los datos de las distintas estaciones permitirían una evaluación más integral y con mayor cobertura sobre la calidad del aire así como modelar la dispersión de contaminantes y definir las probables fuentes.

QUÉ DETECTARON

Si bien la actividad del Volcán Turrialba ha permanecido más o menos constante, durante abril el incremento más importante en cuanto a actividad volcánica ha sido la del Poás, presentando erupciones más frecuentes e intensas que no se observaban desde los años 1952-1955..

El jueves 13 de abril a las 2:40 pm, en la estación de Hatillo, se registró el pico más importante de concentración de SO2 (Dióxico de Azufre) con un valor máximo de 99,1 ppb (partes por billón), el cual fue precedido en los tres días anteriores por otros picos de menor magnitud pero también importantes (20-30 ppb), todos durante la tarde.

Esto coincide con el incremento progresivo en la actividad del Volcán Poás y con la detección de una nube de SO2 sobre la región central de Costa Rica por parte de los instrumentos OMI del satélite AURA de la NASA durante los días de concentraciones altas detectadas por las estaciones ubicadas en tierra.

Como dato adicional y novedoso, la estación de monitoreo de gases en tiempo real miniaturizada multiGAS del OVSICORI ubicada en el borde del cráter del volcán Poás, detectó entre el 10 y el 14 abril, antes de ser destruida por las erupcioens, valores record de SO2/CO2 que alcanzaron hasta 9.5, los más altos nunca medidos en el volcán Poás. Estos altos valores de SO2/CO2 se interpretan como indicación de presencia de magma fresco muy cerca de la superficie en el Poás (de Moor, M.J., comm. personal). Posteriormente, las concentraciones de SO2 detectadas por la estación de Hatillo retornaron a sus niveles “normales” y el pasado martes 18 abril se presentó otro pico menor (15 ppb).

Solamente entre las 2:30pm y 3:30 pm del jueves 13 de abril se incumplió con el límite primario para dióxido de azufre (75 ppb) del Reglamento de Calidad del Aire para Contaminantes Criterio (Decreto N° 39951-S), al obtenerse una concentración promedio de 81 ppb. Es importante mencionar que estos episodios son dependientes de las condiciones meteorológicas que desplazan la pluma de gases con mayor frecuencia hacia ciertas áreas. Es posible que otras zonas más cercanas al volcán hayan presentado un mayor número de horas en que se incumple la norma.
Al revisar los resultados de dióxido de azufre para la estación de OVSICORI en Coronado, se observó un comportamiento similar al descrito anteriormente, donde los picos máximos coinciden para el mismo día y hora. Sin embargo se encontraron concentraciones menores que en Hatillo, alrededor de 65 ppb. En este caso no hubo incumplimiento con la norma nacional para 1 hora de exposición.

RECOMENDACIONES

-La población, especialmente la que habita en las áreas más impactadas, debe mantenerse alerta a los comunicados de las autoridades y seguir las recomendaciones en caso de ocurrencia de más erupciones.

-Los niños, adultos mayores y personas con afecciones respiratorias que habiten en las cercanías del volcán deben reducir el tiempo de actividades al aire libre.

-El acceso al parque nacional debe restringirse al público en general hasta nuevo aviso.

-Es importante explorar la posibilidad de ubicar viento abajo del volcán Poás una estación permanente de Monitoreo de Calidad del Aire en vista de que se trata de un volcán con una historia de más de 200 años con desgasificación persistente de gases y partículas al ambiente.  (Fuente Prensa UNA).

DATOS PARA TOMAR EN CUENTA
Dióxido de Azufre, SO2
Es un gas azufrado incoloro con un olor penetrante y asfixiante. La corta exposición a concentraciones altas de este gas puede dañar el sistema respiratorio, ocasionar irritación de las vías respiratorias y provocar dificultad para respirar. Los niños, adultos mayores y quienes sufren de asma y deficiencias respiratorias son particularmente más sensibles a los efectos del SO2. Este gas también puede reaccionar en la atmósfera y generar partículas secundarias muy finas (sulfatos) que pueden penetrar el sistema respiratorio y ocasionar problemas a la salud.

Lluvia ácida
Es una consecuencia de las emisiones del dióxido de azufre, entre otros gases, el cual en la atmósfera puede transformarse en ácido sulfúrico, altamente soluble en agua, y coprecipitar con la lluvia. La acidez provoca daños a la vegetación  afectando el crecimiento de plantas y el rendimiento de las cosechas, cambios químicos en los suelos y cuerpos de agua superficiales y subterráneas, así como daños a estructuras y materiales.